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11 Dec

La época dorada de los clubes británicos.


Lejos quedaron los días dorados en que los clubes privados de Inglaterra estaban compuestos solo por hombres que querían escapar de sus mujeres, tomar buenas copas y hablar sobre negocios mientras ingerían infinitas rondas de ostras. Se requería vestir de etiqueta y las políticas de entrada eran de todo menos sencillas.

Pero hoy en día los nuevos clubs privados son mucho más progresistas y, aunque en el aire aún se respira esa exclusividad de los viejos tiempos, el ambiente es mucho más indulgente y la informalidad mucho más tangible, incluso en la forma de vestir. Las tendencias han cambiado y la gente —porque el acceso ya no está solo restringido a los hombres— ya no se une para huir de la “plebe”, sino para tejer nuevas redes de relaciones sociales y profesionales y construir nuevas comunidades.

Los clubs privados ofrecen, además, espacios alternativos en los que poder trabajar e interactuar con otros profesionales. La mayoría de ellos suelen ser freelance que acaban por convertir estos clubes en sus espacios cotidianos cuando se encuentran de viaje, donde no solo pueden encontrar un espacio en el que pasar la noche, sino también cubrir todas sus necesidades y antojos, como disfrutar de deliciosa gastronomía a altas horas de la noche, o beber algunas de las mejores copas en compañía de gente conocida.

Algunos de los clubes más exclusivos de la actualidad británica se encuentran en la ciudad de Londres y son: The Ned, Devonshire ClubQuo Vadis o Chess Club.