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12 Jul

Entrevista a Albert Villagrasa, director creativo de Antonio Miro.


Tras la última edición de la 080 Barcelona Fashion, hemos tenido la oportunidad de entrevistarnos con Albert Villagrasa, director creativo de Antonio Miro, una de las firmas españolas más consolidadas en el mundo de la moda y que, además, ha recibido recientemente el Premio Nacional de la Generalitat de la Catalunya a la mejor colección 080 Barcelona Fashion por su coleción "El Mar". 

¿Por qué “El Mar”?

“El Mar” surge como un ejercicio propio. No quería pensar en negro, quería que esta colección tuviera un aire fresco y por eso escogí el mar. Por cosas de la vida había estado leyendo mitos sobre los cuadros de Sorolla y era algo que tenía “en el cajón”, que tenía pendiente, y de allí salió el mar.

¿Cuáles eran los sentimientos que queríais transmitir con esta colección?

Quería que fuera fresca, muy equilibrada. Cuando creo una colección siempre la hago muy mía, y por circunstancias personales venía de realizar unas colecciones muy negras, muy oscuras, y ahora me apetecía hacer algo distinto, algo muy tranquilo, muy “Klein”. Quería volver al Miro de antes, al chico con la chaqueta estructurada…

¿Qué te llevó a dedicarte al diseño de moda?

Yo nací en un pueblo del Pirineo con 3.000 habitantes y es algo que siempre había soñado, pero también algo que no estaba a mi alcance. Me mudé a Barcelona con la intención de estudiar diseño porque era algo innato en mí, algo que había deseado toda mi vida.

Primero hice fotografía y poco después pensé: lánzate. Y eso hice. No fue un camino nada fácil, tuve que trabajar mucho y muy duro, pero tenemos que luchar siempre por aquello que realmente queremos hacer.

¿Qué pasos sueles seguir en los procesos de creación y producción de una colección?

Siempre sigo los mismos pasos porque tengo un timing, y no solo hago ropa, sino que hago gafas, hago  moda íntima, hago ropa de casa, objetos de regalo… Tengo que ser muy metódico en eso, porque cada cosa lleva tiempos distintos y por eso para mí es tan importante seguir una metodología, porque si no, no sería capaz de alcanzarlo todo.

¿Hay alguien a quien hayas considerado tu mentor en este mundillo?

La verdad es que yo no soy mucho de fijarme en personas ni idolatrar a gente, pero sí me gusta la gente que hace un buen trabajo. Es completamente normal que durante una época o un momento de tu vida concreto te gusten e inspiren más los trabajos de alguien y en otro momento no te gusten tanto. Pero sí tengo que reconocer que yo aprendí mucho de Antonio Miro. Yo estuve trabajando con él siete años y es una persona que sabe muchísimo. Fuera de España es muy respetado por otros diseñadores y sí, quizás en ese momento yo lo veía como mi modelo a seguir, era como que quería absorber todo lo que pudiera de sus enseñanzas, de su trabajo y su forma de funcionar.

¿Destacarías algún momento con mayor relevancia a lo largo de tu carrera?

Hubo un momento en que estuve a punto de tirar la toalla. La vida no siempre es una línea recta, sino que tiene baches y curvas y yo por circunstancias me encontraba en uno de esos baches cuando un día iba por la calle y me encontré con una persona del mundillo a la que yo respeto mucho y me dijo: Albert, tienes que volver a las pasarelas. Después de perder la ilusión en este periodo de parón en que estábamos reestructurando la firma de Antonio Miro, esta persona me alentó a volver a las pasarelas con solo cuatro palabras “Yo creo en ti”, y a mí esas palabras me dieron la fuerza que necesitaba para regresar.

¿Qué consejo darías a un joven que quiera emprender su carrera en el mundo de la moda?

Yo doy clase en la universidad a jóvenes que están ya en los últimos cursos y siempre les digo lo mismo: hay que tener ilusión por lo que se hace y las oportunidades vendrán seguro, pero hay que luchar y trabajar muy duro para conseguirlas. Hay que poner empeño, ilusión y muchas ganas, porqué te van a poner mil impedimentos por el camino, pero aunque te pongan mil, una vez estés dentro del mundillo te van a salir otros mil impedimentos más. Porque nunca es fácil llevar una colección a cabo: están los clientes, la dirección, los presupuestos… Por eso es importantísimo mantener la ilusión por aquello que realmente queremos hacer.

¿Un sueño que quieras ver cumplir en tu carrera?

Cuando yo era pequeño Antonio Miro ya era algo inalcanzable, era el momento en que la firma se encontraba en su máximo apogeo y para mí era algo con lo que ni se me habría ocurrido soñar. Yo era un niño que cosía en el garaje de mi casa, así que debo admitir que ya he llegado mucho más lejos de lo que habría esperado jamás. Repito, no ha sido fácil el camino, pero si yo miro atrás, el camino no ha sido tan duro. Me he dejado la piel en ello, pero ha sido muy gratificante.

¿Cómo valoras tu presencia en la 080 Barcelona Fashion?

Antonio Miro es de Barcelona, se relaciona directamente con la ciudad. Yo también soy de Barcelona y mi gente y mi público están aquí. Ya hemos desfilado en París, ya hemos desfilado en Madrid, y aquí me siento muy cómodo. Yo ya no tengo que demostrar nada más que seguir vendiendo, que es lo que realmente hace que podamos mantenernos donde estamos. Al final, los desfiles se convierten en algo más emotivo para el propio diseñador, allí es donde va su gente, no es tanto un negocio. En ese aspecto, a mi Barcelona me lo pone muy fácil, aunque también debo reconocer que los públicos de París o Madrid también nos han acogido de maravilla, pero sí, el feedback siempre es distinto.

¿Cómo imaginas tu situación en unos años?

A mí me gustaría seguir donde estoy. Ya he llegado más lejos de lo que jamás habría imaginado y tampoco soy una persona que ambicione grandes cosas. Trabajo mucho pero disfruto haciéndolo, me siento cómodo con el equipo, con el que ya somos más que compañeros, familia. Ahora es un momento muy bonito y me gustaría mantener lo que tengo.