Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios, recoger información estadística e incluir publicidad. Si continúa navegando, acepta su instalación y uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información en nuestra política de cookies.
01 Mar

Clarifica tu espacio con feng shui.


Seguro que has oído hablar en alguna ocasión acerca del feng shui y te has planteado si esta práctica puede ser realmente útil.

Entre los que aconsejan su uso como “panacea” para curar casi todos los problemas y los que ven este arte como una superstición oriental, hay un punto medio, que ofrece ideas y soluciones sensatas.

Vamos a introducirnos en una parte fundamental del feng shui que denominamos “vacío” y que puede ayudarnos a clarificar nuestro espacio y como consecuencia de ello, aportarnos mayor claridad mental.

UN MUNDO DINAMICO

Todo a nuestro alrededor se renueva constantemente y la naturaleza es el mejor ejemplo, sirviéndonos de inspiración para comprender que es necesario dejar cosas para avanzar hacia nuevas oportunidades y ciclos.

Renovar el Qi o practicar el “vacío”, es un paso casi obligatorio para crear una base de éxito en la práctica del feng shui. Cuando usamos el término “vacío”, no queremos expresar la creación de un espacio baldío y estéril, sino eliminar lo innecesario para dar lugar a nuevas oportunidades. Así como un árbol se desprende de la fruta madura para dar luz a una nueva cosecha, también necesitamos dejar ciertos patrones para seguir adelante.

SIEMBRA BUENAS SEMILLAS

Preparar el terreno es de gran importancia como antesala de cualquier práctica seria de feng shui. En ocasiones pasa por nuestra mente alguna idea o proyecto que nos gustaría plasmar y es desechado por falta de energía y un espacio abarrotado, algo similar a una hoja llena de palabras que no permite iniciar una nueva historia.

Esto mismo hecho ocurre en las casas de muchas personas que albergan recuerdos difíciles, objetos inútiles, trastos, desorden y energía estancada. Si no desbrozamos las malas hierbas de nuestro espacio particular, será más difícil que nazcan nuevas semillas para madurar con éxito.

CONSEJOS PRÁCTICOS

Puedes sustituir un cuadro sombrío por un rostro alegre, una foto que le recuerda un mal momento por una sonrisa, un lugar cargado por un sitio ligero, una zona de la casa sin luz por más claridad, un espejo viejo por un paisaje lleno de profundidad, un desperfecto por un arreglo. Ten en cuenta la voluntad constante de los objetos sin movimiento aparente los cuales proyectan una energía continua.

Es buena idea desprenderse del “qi desequilibrado” representado en objetos que no van ser utilizados o símbolos y recuerdos que le anclan sistemáticamente a memorias tristes del pasado. No tengas miedo a desprenderte de algunos objetos si son asociados a un hecho gris y confuso que no generan algo positivo. No se trata aquí de huir de lo que no nos gusta sin ninguna compresión, pues este hecho podría provocar una repetición del problema, sino de focalizarnos en lo que deseamos cambiar y dejar atrás.

CREA BELLEZA A TU ALREDEDOR

La belleza suele asociarse a expresiones de energía bien organizada, las cuales son percibidas mediante un patrón colectivo que despierta luz y equilibrio. No hablamos de una belleza exclusivamente estética, sino de la creación de patrones equilibrados y refinados de energía

Respecto al feng shui, observa los lugares dedicados a la vida de personas donde dominan las formas en mal estado, grandes reductos industriales, calles sombrías o sitios que no reciben suficiente inversión en organización y limpieza. La energía allí creada será asociada más fácilmente a dificultades. Haz por tanto un pequeño esfuerzo por implantar cierta alegría, orden y belleza en tu espacio, y verás que éxitos inesperados aparecen.

DESENREDA TUS NUDOS

Los apegos innecesarios tanto a objetos como a ciertos recuerdos pesados suelen minar nuestra energía. Es como subir una montaña con un saco de piedras a las espaldas. Utiliza las tijeras de tu voluntad para cortar los hilos que no necesitas y tómate tu tiempo para entender bien el proceso.

En el acto de desprendimiento, utiliza el respeto, tanto a los demás como a la tierra de donde proceden los objetos físicos. Cuando se trata de cosas como trastos, desorden, ciertas antigüedades, elementos rotos o viejos y que no tienen una carga negativa asociada piensa en su donación, reutilización o uso posterior. Lo que no queremos puede ser una bendición para otros en determinado momento. Cuando se trata de algo nocivo, y con una gran carga asociada, piensa más bien en su desecho y purificación.

ÚLTIMOS CONSEJOS

No debes vaciar toda la casa dejándola sin personalidad y sin vida, ni tampoco crear un espacio opresivo por exceso de información.

Busca en la medida de lo posible la sencillez y orden natural en las cosas, respetando tus gustos y propia personalidad. Recuerda que las formas tienen un alma detrás, aprópiate de las mejores formas que facilitan la expresión de esa alma.

Si deseas compañía no tengas cuadros de personas solas por toda la casa, si no deseas discutir no cuelgues mares embravecidos con barcos en guerra, si deseas nuevas oportunidades no tengas todos tus rincones abarrotados de tratos inservibles.

¡Haz un vacío! Ya sabes que si dejas un espacio libre de algo que no es necesario, ¡es posible que una luz y oportunidad nueva anide en su espacio!